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Paisajes en extinción

El aliento ingenuamente maduro de Carmen Marcos nutre una pintura personalísima con un tejido de temáticas que van desde el exotismo, pasando por la cotidianidad, las flores de vistosos colores, el viaje en clave de /road movie /con el latido de las palabras de Séneca1, la intimidad de la mujer y sus espacios …

Las puertas del cielo

La serie a la que pertenecen estas obras, Las puertas del cielo, responde a la parte visual del esudio que estoy llevando a cabo sobre la línea de horizonte: su representación en la pintura occidental y su significado icónico como metáfora del límite.

La belleza y la memoria

Que cosa más extraña es la memoria. A los desmemoriados como yo nos asusta su condición caprichosa que hace desaparecer, engullidos por la oscuridad de la amnesia, detalles de nuestra vida que en un momento nos parecieron importantes. No recordar es como no ser.

Historia natural

La “Historia Natural” tradicionalmente estudiaba los tres reinos de la Naturaleza: el animal, el vegetal y el mineral, en oposición a la historia social y política. Mi Historia Natural la componen obras que tienen como modelo “el natural” : flores, frutas, bodegones y escenas vividas.

La mirada ardiente

Estos dibujos reflexionan sobre la belleza del cuerpo femenino, especialmente el pecho, como elemento que le diferencia del cuerpo masculino. Algunos de ellos forman parte de una exposición itinerante en la que se incluyen fotografías de mujeres en tratamiento de cáncer de mama, croquis de intervenciones quirúrgicas realizados por un cirujano, recogiendo así tres miradas sobre esta enfermedad, ahora tan frecuente: la mirada intimista de la dibujante, la externa o social, mostrada en las fotografías y la de la ciencia, patente en los croquis quirúrgicos que pretenden la curación. La "mirada ardiente" es la que mira con pasión, con vehemencia.

Diario de dibujante

Plinio el Viejo en su Historia Natural, cuenta que el pintor Apeles, el más famoso de la Antigüedad , pintor oficial y amigo de Alejandro Magno, tenía una máxima que cumplía a rajatabla: Nulla dies sine linea (ningún día sin una línea). Desde hace años sigo yo también esta costumbre haciendo al menos un dibujo diario, ya sean bocetos o apuntes.